El absentismo en los proveedores de automoción supera el 8,9% y cuesta unos 720 millones de euros al año

El absentismo en los proveedores de automoción supera el 8,9% y cuesta unos 720 millones de euros al año
Un infor­me ela­bo­ra­do por SER­NAU­TO y The Adec­co Group Ins­ti­tu­te con­clu­ye que el absen­tis­mo labo­ral en la indus­tria de pro­vee­do­res de auto­mo­ción alcan­za el 8,9%, por enci­ma de la media indus­trial, y supo­ne un cos­te direc­to cer­cano a los 720 millo­nes de euros anua­les. El estu­dio iden­ti­fi­ca la salud físi­ca y men­tal, la orga­ni­za­ción del tra­ba­jo y la con­ci­lia­ción como algu­nos de los prin­ci­pa­les fac­to­res detrás de este fenó­meno.

El absen­tis­mo labo­ral se ha con­ver­ti­do en uno de los prin­ci­pa­les desa­fíos para la com­pe­ti­ti­vi­dad de la indus­tria espa­ño­la, espe­cial­men­te en la cade­na de pro­vee­do­res de auto­mo­ción. Así lo pone de mani­fies­to el infor­me “El esla­bón crí­ti­co: absen­tis­mo, salud labo­ral y com­pe­ti­ti­vi­dad en la cade­na de pro­vee­do­res de auto­mo­ción”, ela­bo­ra­do por SER­NAU­TO y The Adec­co Group Ins­ti­tu­te, que sitúa la tasa de absen­tis­mo del sec­tor en el 8,9%, 1,55 pun­tos por­cen­tua­les por enci­ma de la media anual esti­ma­da para la indus­tria en 2025, situa­da en torno al 7,35%.

El estu­dio, ela­bo­ra­do a par­tir de una encues­ta rea­li­za­da entre empre­sas aso­cia­das a SER­NAU­TO y pos­te­rior­men­te con­tras­ta­do median­te un taller de tra­ba­jo con res­pon­sa­bles de Recur­sos Huma­nos de las com­pa­ñías par­ti­ci­pan­tes, con­clu­ye que el absen­tis­mo ya no cons­ti­tu­ye úni­ca­men­te un indi­ca­dor de ges­tión de per­so­nas, sino un fac­tor estra­té­gi­co que afec­ta direc­ta­men­te a la pro­duc­ti­vi­dad, la con­ti­nui­dad de la pro­duc­ción y la esta­bi­li­dad de toda la cade­na de sumi­nis­tro.

Según los datos reco­gi­dos en el infor­me, esa tasa del 8,9% supo­ne que 18.090 per­so­nas tra­ba­ja­do­ras se ausen­tan, de media, cada día de su pues­to de tra­ba­jo, una situa­ción que tie­ne un impac­to eco­nó­mi­co direc­to esti­ma­do en 720 millo­nes de euros anua­les para el con­jun­to de los pro­vee­do­res de auto­mo­ción.

Las orga­ni­za­cio­nes auto­ras del estu­dio advier­ten de que, en un sec­tor carac­te­ri­za­do por una ele­va­da sin­cro­ni­za­ción de pro­ce­sos y una fuer­te depen­den­cia entre fabri­can­tes y sumi­nis­tra­do­res, cual­quier incre­men­to del absen­tis­mo reper­cu­te de for­ma inme­dia­ta sobre la pla­ni­fi­ca­ción de la pro­duc­ción, el cum­pli­mien­to de los pla­zos de entre­ga y la capa­ci­dad de res­pues­ta ante los clien­tes.

El infor­me reve­la ade­más impor­tan­tes dife­ren­cias según el tipo de pues­to desem­pe­ña­do. Mien­tras que el absen­tis­mo en ofi­ci­nas y áreas de sopor­te se sitúa alre­de­dor del 2,7%, en las áreas de plan­ta, fabri­ca­ción y alma­cén ascien­de has­ta el 9,9%, alcan­zan­do inclu­so picos cer­ca­nos al 15% en deter­mi­na­das ope­ra­cio­nes.

Los auto­res atri­bu­yen esta dife­ren­cia a fac­to­res pro­pios de la acti­vi­dad indus­trial, como la ele­va­da car­ga físi­ca, la repe­ti­ti­vi­dad de deter­mi­na­das tareas, los tur­nos rota­ti­vos, la pre­sión ope­ra­ti­va o los ries­gos ergo­nó­mi­cos pre­sen­tes en los pro­ce­sos pro­duc­ti­vos.

El docu­men­to seña­la que, en estos entor­nos, la ausen­cia de per­so­nal tie­ne un efec­to inme­dia­to sobre la cober­tu­ra de pues­tos crí­ti­cos, obli­ga a redis­tri­buir tareas entre el res­to de la plan­ti­lla y pue­de com­pro­me­ter la con­ti­nui­dad de dis­tin­tas fases del pro­ce­so de fabri­ca­ción.

En este sen­ti­do, el estu­dio sos­tie­ne que el absen­tis­mo debe enten­der­se como “un ter­mó­me­tro orga­ni­za­ti­vo” que refle­ja no solo cues­tio­nes rela­cio­na­das con la salud físi­ca, sino tam­bién aspec­tos vin­cu­la­dos al bien­es­tar psi­co­ló­gi­co, la orga­ni­za­ción del tra­ba­jo, el lide­raz­go de los man­dos inter­me­dios o el cli­ma labo­ral exis­ten­te en las plan­tas indus­tria­les.

Entre las prin­ci­pa­les cau­sas iden­ti­fi­ca­das por las empre­sas par­ti­ci­pan­tes des­ta­can las con­tin­gen­cias comu­nes. El 91,7% de las com­pa­ñías con­sul­ta­das con­si­de­ra que este tipo de bajas tie­ne una inci­den­cia media, alta o muy ele­va­da sobre sus nive­les de absen­tis­mo.

A ello se suman otros fac­to­res como los pro­ble­mas leves de salud sin baja médi­ca, iden­ti­fi­ca­dos por el 39% de las empre­sas con una inci­den­cia sig­ni­fi­ca­ti­va, así como las difi­cul­ta­des de con­ci­lia­ción y las car­gas fami­lia­res, seña­la­das por entre el 30,55% y el 33,3% de las orga­ni­za­cio­nes.

Los resul­ta­dos mues­tran que el absen­tis­mo res­pon­de a una com­bi­na­ción de fac­to­res sani­ta­rios, socia­les y orga­ni­za­ti­vos, más que a una úni­ca cau­sa, lo que obli­ga a plan­tear estra­te­gias de pre­ven­ción des­de una pers­pec­ti­va inte­gral.

Uno de los aspec­tos que adquie­re mayor rele­van­cia en el aná­li­sis es el cre­cien­te peso de la salud men­tal. Más del 55% de las empre­sas decla­ra regis­trar algún nivel de ausen­cias rela­cio­na­das con pro­ble­mas de salud men­tal. Sin embar­go, úni­ca­men­te el 27,8% dis­po­ne actual­men­te de pla­nes espe­cí­fi­cos de salud men­tal o ser­vi­cios de ase­so­ra­mien­to psi­co­ló­gi­co para sus tra­ba­ja­do­res.

Para los res­pon­sa­bles del infor­me, esta dife­ren­cia evi­den­cia un amplio mar­gen de mejo­ra en las polí­ti­cas pre­ven­ti­vas y en la detec­ción tem­pra­na de situa­cio­nes que pue­dan deri­var en bajas labo­ra­les de mayor dura­ción.

El estu­dio tam­bién iden­ti­fi­ca otros ele­men­tos estruc­tu­ra­les que agra­van el fenó­meno, entre ellos el enve­je­ci­mien­to pro­gre­si­vo de la pobla­ción tra­ba­ja­do­ra, el aumen­to de las enfer­me­da­des cró­ni­cas, las lis­tas de espe­ra del sis­te­ma sani­ta­rio, la mayor dura­ción de las bajas médi­cas y las difi­cul­ta­des exis­ten­tes en los pro­ce­sos de rein­cor­po­ra­ción labo­ral.

Entre las prin­ci­pa­les reco­men­da­cio­nes, el infor­me plan­tea refor­zar la pre­ven­ción median­te actua­cio­nes que inte­gren la salud labo­ral con la orga­ni­za­ción del tra­ba­jo. Las enti­da­des impul­so­ras con­si­de­ran nece­sa­rio mejo­rar la ergo­no­mía de los pues­tos, revi­sar la pla­ni­fi­ca­ción de tur­nos, redu­cir la car­ga físi­ca cuan­do sea posi­ble y for­ta­le­cer el papel de los man­dos inter­me­dios como agen­tes cla­ve en la ges­tión de los equi­pos.

Asi­mis­mo, pro­po­nen desa­rro­llar pro­gra­mas de segui­mien­to de las ausen­cias, impul­sar medi­das de fle­xi­bi­li­dad orga­ni­za­ti­va y fomen­tar actua­cio­nes diri­gi­das a pre­ve­nir la cro­ni­fi­ca­ción de deter­mi­na­dos pro­ble­mas de salud.

El infor­me sub­ra­ya que “la pre­ven­ción empie­za tam­bién en la pro­pia orga­ni­za­ción del tra­ba­jo”, des­ta­can­do que aspec­tos como el lide­raz­go, la pla­ni­fi­ca­ción y el cli­ma ope­ra­ti­vo pue­den con­tri­buir de for­ma deci­si­va a redu­cir el absen­tis­mo de mane­ra sos­te­ni­ble.

Como resul­ta­do del estu­dio, SER­NAU­TO y The Adec­co Group Ins­ti­tu­te anun­cia­ron que tra­ba­ja­rán con­jun­ta­men­te con las empre­sas aso­cia­das en el desa­rro­llo de una hoja de ruta orien­ta­da a com­par­tir bue­nas prác­ti­cas e impul­sar estra­te­gias pre­ven­ti­vas comu­nes.

El obje­ti­vo es favo­re­cer mode­los de ges­tión capa­ces de redu­cir el absen­tis­mo sin com­pro­me­ter el bien­es­tar de las plan­ti­llas, refor­zan­do al mis­mo tiem­po la com­pe­ti­ti­vi­dad de una indus­tria con­si­de­ra­da estra­té­gi­ca para la eco­no­mía espa­ño­la.

El docu­men­to tam­bién des­ta­ca la impor­tan­cia de refor­zar la cola­bo­ra­ción entre empre­sas, admi­nis­tra­cio­nes públi­cas, mutuas y sis­te­ma sani­ta­rio para agi­li­zar los pro­ce­sos de diag­nós­ti­co, tra­ta­mien­to y rein­cor­po­ra­ción al tra­ba­jo.

Entre las medi­das mejor valo­ra­das por las com­pa­ñías figu­ra la equi­pa­ra­ción de com­pe­ten­cias entre mutuas y ser­vi­cios públi­cos para la rea­li­za­ción de diag­nós­ti­cos y tra­ta­mien­tos, así como el impul­so de fór­mu­las de cola­bo­ra­ción públi­co-pri­va­da en mate­ria de vigi­lan­cia y pro­mo­ción de la salud labo­ral.

Como prin­ci­pal con­clu­sión, los auto­res sos­tie­nen que el absen­tis­mo debe abor­dar­se des­de una pers­pec­ti­va pre­ven­ti­va y estra­té­gi­ca, ya que “inver­tir en salud labo­ral sig­ni­fi­ca refor­zar la pro­duc­ti­vi­dad, mejo­rar la esta­bi­li­dad ope­ra­ti­va y pro­te­ger la com­pe­ti­ti­vi­dad indus­trial a lar­go pla­zo”, espe­cial­men­te en un sec­tor don­de la coor­di­na­ción entre empre­sas resul­ta esen­cial para garan­ti­zar el fun­cio­na­mien­to de toda la cade­na de valor.

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