Las redes sociales siguen desempeñando un papel relevante en los procesos de selección de personal, aunque su influencia comienza a moderarse. Coincidiendo con el Día Mundial de las Redes Sociales, que se celebra el 30 de junio, un estudio de InfoJobs revela que el 49% de las empresas españolas revisa los perfiles sociales de los candidatos antes de incorporarlos a su plantilla, cuatro puntos menos que el año anterior y el nivel más bajo desde 2022, cuando esta práctica alcanzó el 58%.

El descenso se produce en un momento en el que las plataformas sociales mantienen un peso destacado en la vida digital, pero muestran síntomas de agotamiento. Según datos de GfK DAM, reúnen más de 39 millones de usuarios únicos al mes en España, aunque por primera vez registran una ligera caída del 0,5% respecto al año anterior. A ello se suma una creciente sensación de saturación entre los usuarios por la proliferación de contenidos poco relevantes, la desinformación y la pérdida del componente social que caracterizó a muchas de estas plataformas en sus inicios.
Pese a ello, las redes sociales continúan siendo una herramienta habitual para captar talento y proyectar la identidad profesional. LinkedIn se mantiene como la plataforma de referencia para los departamentos de Recursos Humanos. El 87% de las empresas que revisan perfiles sociales consulta esta red profesional, muy por delante de Instagram, con un 61%, y Facebook, con un 53%.
El comportamiento varía según el tamaño de las organizaciones. Las pequeñas empresas, de entre 10 y 49 empleados, son las que más recurren a esta práctica, con un 54%, posiblemente porque cuentan con menos herramientas especializadas para evaluar candidatos. En cambio, las microempresas son las que con mayor frecuencia consultan redes de carácter más personal, como Instagram, Facebook o TikTok, mientras que las medianas y grandes centran casi exclusivamente su análisis en LinkedIn, reflejando procesos de selección más profesionalizados.
La importancia de las redes sociales en el ámbito laboral también responde a un cambio generacional. Para los profesionales más jóvenes forman parte de su rutina diaria y constituyen un espacio en el que conviven el ocio, la formación, las relaciones personales y las oportunidades laborales. Los datos de GfK DAM muestran que los españoles dedican una media de 27 horas y 38 minutos al mes a estas plataformas, una cifra que supera las 40 horas mensuales entre la generación Z.
Precisamente, entre los más jóvenes crece también la preocupación por la huella digital. La mayor conciencia sobre la privacidad y el impacto que la actividad en internet puede tener en la empleabilidad, está impulsando un uso más selectivo de las redes sociales y una gestión más cuidadosa de la información que comparten públicamente. La identidad digital se ha convertido así en un elemento más de la reputación profesional, tanto para quienes buscan empleo como para las empresas encargadas de seleccionar talento.