El declive demográfico global obliga a las empresas a redefinir sus estrategias de crecimiento e innovación

El declive demográfico global obliga a las empresas a redefinir sus estrategias de crecimiento e innovación
Duran­te déca­das, el cre­ci­mien­to de las mar­cas inter­na­cio­na­les se cimen­tó sobre una pre­mi­sa silen­cio­sa: cada nue­va gene­ra­ción sería numé­ri­ca­men­te mayor que la ante­rior, garan­ti­zan­do la expan­sión sos­te­ni­da del con­su­mo. Sin embar­go, este para­dig­ma ha ter­mi­na­do. De acuer­do con Gene­ra­cio­nes 2026, el recien­te repor­te de la con­sul­to­ra glo­bal de inves­ti­ga­ción de mer­ca­do Ipsos, el decli­ve demo­grá­fi­co ya es una cer­te­za mate­má­ti­ca con pro­fun­das impli­can­cias para gobier­nos, socie­da­des y empre­sas a nivel mun­dial.

Actual­men­te, en 19 de las 20 eco­no­mías más gran­des del pla­ne­ta, sien­do la úni­ca excep­ción Ara­bia Sau­di­ta, la tasa de fecun­di­dad se encuen­tra por deba­jo del nivel nece­sa­rio para reem­pla­zar a la pobla­ción. Fren­te a este esce­na­rio sur­ge una pre­gun­ta defi­ni­to­ria para las orga­ni­za­cio­nes: ¿cómo cre­cer en un mun­do don­de habrá cada vez menos per­so­nas para con­su­mir pro­duc­tos y ser­vi­cios?

Los cam­bios demo­grá­fi­cos pro­yec­ta­dos en el lar­go pla­zo, suma­dos a cre­cien­tes ten­sio­nes eco­nó­mi­cas, están trans­for­man­do el ciclo de vida tra­di­cio­nal. Los jóve­nes retra­san hitos his­tó­ri­ca­men­te aso­cia­dos a la adul­tez, como inde­pen­di­zar­se, com­prar una vivien­da o for­mar una fami­lia, mien­tras que las per­so­nas mayo­res dis­fru­tan de perío­dos más exten­sos des­pués de la jubi­la­ción. Al mis­mo tiem­po, quie­nes atra­vie­san la media­na edad enfren­tan nue­vas pre­sio­nes al tener que cui­dar simul­tá­nea­men­te a hijos y padres mayo­res.

El infor­me mues­tra que estos cam­bios ya están impac­tan­do en los mer­ca­dos. En las 20 eco­no­mías más gran­des del mun­do (Aus­tra­lia, Bra­sil, Cana­dá, Chi­na, Fran­cia, Ale­ma­nia, India, Indo­ne­sia, Ita­lia, Japón, Méxi­co, Paí­ses Bajos, Polo­nia, Corea del Sur, Ara­bia Sau­di­ta, Espa­ña, Sui­za, Tur­quía, Rei­no Uni­do y Esta­dos Uni­dos), los Millen­nials (per­so­nas de entre 30 y 45 años) cons­ti­tu­yen la gene­ra­ción más nume­ro­sa, con más de 1.083 millo­nes de per­so­nas. En Amé­ri­ca Lati­na repre­sen­tan el 23,4% de la pobla­ción total, esti­ma­da en 672,1 millo­nes de habi­tan­tes, con una edad media de 32,1 años y una espe­ran­za de vida de 76,2 años.

La inves­ti­ga­ción tam­bién reve­la cómo están cam­bian­do los patro­nes socio­cul­tu­ra­les. En los paí­ses de la Orga­ni­za­ción para la Coope­ra­ción y el Desa­rro­llo Eco­nó­mi­cos (OCDE), la edad pro­me­dio para con­traer matri­mo­nio por pri­me­ra vez aumen­tó seis años res­pec­to a la regis­tra­da en 1990. Para­le­la­men­te, el 71% de las per­so­nas con­sul­ta­das en 29 paí­ses con­si­de­ra que, inclu­so tra­ba­jan­do duro y con­si­guien­do bue­nos empleos, a los jóve­nes les resul­ta­rá difí­cil acce­der a una vivien­da ade­cua­da.

Por otro lado, el infor­me tam­bién seña­la que, a pesar de estas trans­for­ma­cio­nes, muchas aspi­ra­cio­nes tra­di­cio­na­les con­ti­núan vigen­tes. Entre quie­nes aún no han alcan­za­do deter­mi­na­dos hitos, el 70% de la Gene­ra­ción Z (de 14 a 29 años) espe­ra tener un empleo esta­ble a tiem­po com­ple­to, el 62% con­ver­tir­se en padre o madre, el 55% casar­se o for­mar una unión civil, y el 50% con­se­guir ser el pro­pie­ta­rio de una vivien­da.

Fren­te a este nue­vo pano­ra­ma, Wendy Men­dez Casa­rie­go, Account Mana­ger en IUU Qua­li­ta­ti­ve de Ipsos Argen­ti­na, expli­ca las impli­can­cias para las mar­cas: “Duran­te mucho tiem­po, las mar­cas cre­cie­ron en un mer­ca­do que se expan­día casi por iner­cia. El desa­fío era ganar esca­la: inno­var más rápi­do, pro­du­cir más, mejo­rar la logís­ti­ca y ampli­fi­car la comu­ni­ca­ción para acom­pa­ñar una deman­da en aumen­to. Hoy el esce­na­rio es otro. En un mer­ca­do que deja de cre­cer solo, el desa­fío pasa por enten­der mejor a las per­so­nas: cómo cam­bian sus eta­pas de vida, cómo reor­ga­ni­zan sus prio­ri­da­des y dón­de siguen exis­tien­do opor­tu­ni­da­des reales de cre­ci­mien­to”.

El estu­dio con­tem­pla tam­bién la apa­ri­ción de nue­vas opor­tu­ni­da­des aso­cia­das a fenó­me­nos como el enve­je­ci­mien­to pobla­cio­nal, el incre­men­to de los hoga­res sin hijos, la cre­cien­te rele­van­cia eco­nó­mi­ca de los con­su­mi­do­res mayo­res y el papel cada vez más impor­tan­te de las mas­co­tas den­tro de las fami­lias. En Esta­dos Uni­dos, por ejem­plo, el 51% de los due­ños de mas­co­tas con­si­de­ra que estas for­man par­te de la fami­lia al mis­mo nivel que los inte­gran­tes huma­nos.

En sus con­clu­sio­nes, la espe­cia­lis­ta de Ipsos recal­ca que el mode­lo tra­di­cio­nal de expan­sión por volu­men está ago­ta­do: “El cre­ci­mien­to por demo­gra­fía se ter­mi­nó. Y eso obli­ga a las mar­cas a asu­mir que empie­za otra eta­pa: una en la que ya no alcan­za con hacer más de lo mis­mo para lle­gar a más gen­te. Pre­pa­rar­se para lo que vie­ne impli­ca cam­biar la mira­da, leer mejor las nue­vas eta­pas de vida, enten­der ten­sio­nes cada vez más com­ple­jas y, sobre todo, ser más huma­nos. Por­que el cre­ci­mien­to futu­ro va a depen­der menos del volu­men y más de la sen­si­bi­li­dad, la empa­tía y la inte­li­gen­cia con la que se inter­pre­te a los con­su­mi­do­res”.

Con estas refle­xio­nes, Ipsos rede­fi­ne los pila­res sobre los que se asen­ta­rá el con­su­mo glo­bal en el futu­ro cer­cano, remar­can­do que la empa­tía y la inte­li­gen­cia socio­cul­tu­ral serán los ver­da­de­ros moto­res de la sos­te­ni­bi­li­dad empre­sa­rial.

Experiencia Cliente

© e-contenidos s.a.