Con la mirada puesta en una nueva Copa del Mundo, Quilmes lanza CoRazones para creer, y pone en palabras la gran duda de todos los argentinos: ¿estamos para ganar dos mundiales consecutivos? Con la ilusión intacta y conscientes de la dificultad, la marca se corre de la lógica y apuesta a la convicción por el corazón, un rasgo histórico de la identidad nacional.
La campaña reúne esos hechos que nos muestran que para los argentinos no hay imposibles. Hazañas, sucesos colectivos, vueltas del destino o virtudes que las tienen uno en un millón, que lograron dar vuelta escenarios adversos y convertir lo imposible en realidad. Historias que dialogan con preguntas que resuenan en la memoria de todos.
Florencia Loda y Emilio Yacon, CCOs de draftLine, comentan: “Siempre está la observación de que Argentina es un país donde suceden cosas tan particulares que parece guionado. Un chico de 12 años en Fiorito habla a cámara, dice que su sueño es jugar un Mundial y luego termina jugando cuatro. O un hombre que viaja un día en la línea C y una semana después lo hace en el Papamóvil. Ahora bien, llega el momento de pensar si podemos ganar dos mundiales seguidos y… está jodido. Pero, si paramos un poco la pelota, aparece algo que nos ilusiona, una sensación de creer que se puede. Porque cuando te ponés a pensar en momentazos de Argentina, realmente conseguimos cosas imposibles. ¿Y mirá si logramos una más?”.
“Sabemos que el desafío es enorme y que repetir un logro así no es sencillo. Pero también sabemos que hay algo que nos define como argentinos: una manera de enfrentar lo difícil que no siempre se explica desde la razón. Esta campaña es una invitación a volver a conectar con eso que nos hizo llegar hasta acá”, destacó Guido “Chapa” Lofiego, director de marca Quilmes.
Con CoRazones para creer, una vez más, la marca acompaña a todos los argentinos en ese lugar donde conviven la duda, la esperanza y la pasión, recordando que cuando la razón pone límites, siempre queda el corazón.
La campaña contó con la producción de Landia bajo la dirección de Andy Fogwill y Matías Moltrasio.



