En el cerrado universo de Apple se ha producido un movimiento tectónico que nadie logró prever. La compañía de la manzana anunció el pasado lunes que John Ternus, pilar en el desarrollo de hardware durante las últimas dos décadas, se convertirá en el nuevo CEO de la multinacional a partir del próximo 1 de septiembre. Ternus sucederá a Tim Cook, quien ha liderado la empresa durante los últimos quince años, marcando el final de una era y el inicio de otra para el gigante tecnológico.

John Ternus, de 50 años, es un veterano que ha pasado la mitad de su vida en las entrañas de Apple. Ingeniero Mecánico por la Universidad de Pensilvania, Ternus se unió a la firma en 2001 y, desde entonces, su ascenso ha sido constante pero discreto. Hasta la fecha, ha ejercido el rol de Senior Vice President Hardware Engineering, siendo responsable de la arquitectura de algunos de los productos más icónicos de la marca. A pesar de su longevidad en la empresa, su nombramiento ha sorprendido a los analistas, ya que Ternus no figuraba inicialmente entre las más barajadas opciones para ocupar el despacho principal de Infinite Loop.
Un ascenso forjado bajo los focos de la WWDC
Aunque su perfil público es más discreto que el de otros directivos, Ternus se convirtió en un rostro familiar para los entusiastas de la marca tras su primera gran aparición en la Conferencia Anual de Desarrolladores (WWDC) de 2017. En el evento, tuvo la responsabilidad de presentar los nuevos ordenadores Mac, una tarea que en la cultura corporativa de Apple se considera “una suerte de premio” y una prueba de fuego para evaluar las habilidades comunicativas de sus líderes.
A través de intervenciones caracterizadas por un tono calmado y un sutil sentido del humor, Ternus demostró su capacidad para codearse con figuras estelares de la industria como Craig Federighi Greg Joswiak. Esta solvencia escénica, sumada a su pericia técnica, le permitió escalar posiciones hasta su nombramiento como vicepresidente senior en 2021, consolidándose como el heredero natural de una visión que combina la ingeniería de precisión con el marketing emocional.
El desafío de la inteligencia artificial
Ternus asume el mando en un momento de transición crítica, donde Apple parece enfrentarse a una crisis de identidad en un escenario dominado por la inteligencia artificial (IA). Mientras competidores directos en Silicon Valley han avanzado a pasos agigantados, Cupertino ha mostrado señales de rezago. En el verano de 2024, la compañía presentó Apple Intelligence con la promesa de transformar a Siri en un asistente omnipotente, pero la realidad ha sido más compleja.
Tras admitir retrasos significativos a inicios del año pasado, Apple ha tenido que recurrir a alianzas externas para cumplir con las expectativas de su público. Según los últimos informes, si Siri logra finalmente mutar en un asistente más poderoso en la próxima WWDC de junio, será gracias a Gemini, el sistema de IA desarrollado por Google. Ternus deberá decidir si Apple continúa dependiendo de tecnología externa o si recupera la soberanía en un campo que definirá la informática de la próxima década.
La logística y el rompecabezas de la producción global
Otro de los grandes desafíos que Ternus heredará de Tim Cook, reconocido maestro de la logística, es la reestructuración de la cadena de suministro. Durante años, Apple ha operado en China con la precisión de un “reloj suizo”, aprovechando infraestructuras colosales para fabricar iPhones, AirPods y MacBooks. Sin embargo, el panorama geopolítico actual ha forzado a la compañía a replantear su dependencia del gigante asiático.
Es sabido que a causa del incremento de los aranceles por parte del Gobierno de Estados Unidos, Apple ha iniciado un éxodo parcial hacia la India, donde especialistas chinos entrenan a la mano de obra local. Asimismo, la producción del Mac Mini se trasladará parcialmente a Texas, en una fábrica operada por la taiwanesa Foxconn. John Ternus no solo deberá supervisar esta transición técnica, sino que tendrá que gestionar la relación política con la Casa Blanca y deberá tratar de fraguar una buena relación con Donald Trump para buscar exenciones arancelarias que protejan los márgenes de beneficio de la empresa.
Un liderazgo con sello propio en un año de aniversarios
Quienes conocen de cerca a Ternus lo describen como un hombre de acción. “Ternus tiene fama de ser un hombre resolutivo acostumbrado a tomar decisiones rápidas sin esperar a que haya necesariamente una mayoría de votos a favor”, señalan fuentes cercanas a la compañía. Este perfil, menos diplomático que el de Cook pero igualmente afable, sugiere que Apple podría adoptar una postura más ágil y menos burocrática bajo su mando.
El momento del relevo no podría ser más simbólico. En 2026, Apple celebra su 50º aniversario y el iPhone, su producto estrella, cumple 20 años. En los próximos meses, Ternus supervisará el lanzamiento del iPhone 18, que se espera sea el primer modelo plegable de la historia de la compañía. Además, los rumores apuntan a una expansión hacia nuevos dispositivos para el hogar con pantalla e incluso incursiones en el desarrollo de robótica.
Tim Cook no abandonará el barco por completo, ya que permanecerá como presidente ejecutivo centrado en las relaciones institucionales internacionales. No obstante, el “hallazgo de un equilibrio entre retos y oportunidades pondrá también en último término a prueba el liderazgo de John Ternus como nuevo jefe supremo de Apple”, opinan desde la compañía. El mundo tecnológico observa con expectación si este ingeniero apasionado por la natación será capaz de mantener a flote la valoración bursátil de la empresa mientras navega por las turbulentas aguas de la innovación disruptiva.