En el entorno digital saturado de hoy, la efectividad del contenido audiovisual atraviesa una redefinición desde sus cimientos. Durante años, la industria publicitaria buscó determinar qué soporte garantizaba el éxito comercial, debatiendo entre la espontaneidad del contenido generado por usuarios (UGC), las producciones cinematográficas o los vídeos breves de redes como TikTok. Sin embargo, un análisis desarrollado por la productora audiovisual FeelCo revela que, para detener el desplazamiento compulsivo o scroll, es más importante el valor intrínseco de la promesa que la pieza ofrece al espectador que el formato utilizado.
El estudio, elaborado por la firma especializada en contenidos para marcas y plataformas, se enfocó en el análisis de producciones del último año en diversas categorías y audiencias. La investigación indagó en los factores que motivan a un usuario a interrumpir su navegación activa frente a un mensaje determinado. Los resultados demuestran que el público ha desarrollado un filtro de selección preciso, capaz de discriminar entre aquellas propuestas que aportan utilidad o emoción genuina y las que únicamente buscan ocupar un espacio en el muro o feed.
Al evaluar esta transformación en los patrones de consumo, la fundadora de FeelCo, Maité Wilson, identifica el desafío actual al que se enfrentan las marcas: “La pregunta ya no es cómo hacer que alguien vea un video. La pregunta es qué le estamos ofreciendo a cambio de su atención. Hoy las audiencias pueden detectar en segundos cuándo una marca tiene algo interesante para decir y cuándo simplemente está ocupando espacio en el feed. El scroll se detiene cuando aparece algo que vale la pena mirar”.
Para evaluar la respuesta de la audiencia ante diferentes lenguajes narrativos, FeelCo examinó cuatro casos marcadamente heterogéneos: un contenido estilo creator para la plataforma financiera Binance; un spot narrativo estelarizado por el atleta Mario De Elias para la marca Ala; un formato enfocado en entretenimiento y humor para TikTok; y el videoclip musical Así es el calor, realizado para los artistas Cachorro López y El Zar.
El desglose de los datos hizo evidente una conclusión inesperada: la alta sofisticación en la producción técnica no garantiza de forma automática un mayor nivel de compromiso. Si bien el videoclip cinematográfico Así es el calor acumuló más de 475.000 visualizaciones, confirmando el alcance masivo de las estéticas pulidas cuando existe un vínculo afectivo previo con la música, las dinámicas en las plataformas de redes sociales respondieron a parámetros distintos.
La inteligencia detrás de las otras propuestas es diferente. En el caso de las piezas creadas para Ala y protagonizadas por Mario De Elias, el éxito fue directamente proporcional al relato emotivo vinculado a la Selección Argentina. Sin recurrir al entretenimiento puro ni a celebridades tradicionales, una sola publicación registró más de 8.300 likes, cerca de 950 guardados y más de 500 compartidos. Estos indicadores demostraron que el público privilegia las historias humanas auténticas, donde la calidad técnica actúa como un soporte discreto para potenciar la narrativa.
Por otro lado, los contenidos elaborados para Binance adoptaron la lógica del creator content y el lenguaje educativo característico de TikTok. En este segmento, el informe evidencia el triunfo del contenido enfocado en resolver dudas prácticas sobre finanzas. Cuando la audiencia percibe que está adquiriendo un conocimiento útil, aumenta notablemente su predisposición a pausar la navegación, guardar la pieza y compartirla con otros usuarios, demostrando que la utilidad resulta suficiente para ganar la batalla del scroll.
El estudio arriba a conclusiones inesperadas. Por ejemplo, que las audiencias jóvenes no mantienen una preferencia rígida por un tipo de formato específico, sino que consumen según códigos y contextos. Así, un mismo usuario puede alternar entre un tutorial, una historia emotiva o un videoclip en una misma sesión. Por ello, la efectividad comunicacional radica en adaptar la historia al código de cada canal, abarcando desde TikTok y YouTube hasta la televisión convencional y los servicios de streaming.
Sobre esta necesidad de adaptar la producción al receptor, Maité Wilson explica la metodología de trabajo de la firma: “Durante años la industria discutió cuál era el formato correcto. Hoy creemos que la pregunta es otra: ¿quién está del otro lado? En FeelCo no pensamos primero en una cámara o en una locación; pensamos en la audiencia. Hay personas que consumen contenido desde TikTok, otras desde YouTube, otras desde televisión o streaming. Cada una espera algo distinto. Nuestro trabajo es entender esos comportamientos y traducirlos en ideas de producción que tengan sentido para cada plataforma. Porque una misma historia puede contarse de muchas maneras, pero no todas generan el mismo impacto”.
Finalmente, la investigación resalta que la conversación sobre el rendimiento debe alejarse del enfoque exclusivo en el alcance masivo o las visualizaciones. En cambio, indicadores como las veces que se guardan y se comparten, así como el número de comentarios, ofrecen una perspectiva más profunda del interés real del público. En una economía caracterizada por la escasez de atención, conseguir que un usuario conserve un contenido para volver a verlo o lo transmita a su entorno representa la señal más valiosa de relevancia y efectividad.

