La comunicación es la piedra angular del marketing de red

La comunicación es la piedra angular del marketing de red

En un sec­tor tan com­pe­ti­ti­vo y diná­mi­co como el inmo­bi­lia­rio, la dife­ren­cia entre el éxi­to y la irre­le­van­cia no sue­le radi­car úni­ca­men­te en la car­te­ra de pro­pie­da­des o en la expe­rien­cia acu­mu­la­da, sino en algo mucho más trans­ver­sal que es la cali­dad de la comu­ni­ca­ción. Como CEO de una red Inmo­bi­lia­ria de pro­fe­sio­na­les inde­pen­dien­tes con fuer­te apa­lan­ca­mien­to en el mar­ke­ting de red, sin ofi­ci­nas físi­cas, he com­pro­ba­do que la comu­ni­ca­ción en la direc­ción ade­cua­da es una herra­mien­ta muy pode­ro­sa para una red pue­da tener éxi­to y tras­mi­ta los valo­res que la defi­nen a los miem­bros de la mis­ma.

Nues­tro mode­lo orga­ni­za­ti­vo, de estruc­tu­ra lineal y des­cen­tra­li­za­da, con empren­de­do­res inmo­bi­lia­rios autó­no­mos, pre­sen­ta ven­ta­jas evi­den­tes, como son la fle­xi­bi­li­dad, reduc­ción de cos­tes fijos, casi total auto­no­mía para los agen­tes y capa­ci­dad de adap­ta­ción a dis­tin­tos mer­ca­dos loca­les. Sin embar­go, tam­bién plan­tea un reto crí­ti­co que es ¿cómo man­te­ner la cohe­sión, la efi­cien­cia y la cohe­ren­cia ope­ra­ti­va, cuan­do no exis­te un espa­cio físi­co com­par­ti­do ni una jerar­quía tra­di­cio­nal?

La res­pues­ta es cla­ra, a tra­vés de una comu­ni­ca­ción inter­na sóli­da, cons­tan­te y estra­té­gi­ca de los valo­res y expe­rien­cias que com­par­ti­mos en SAF­TI. En una red de pro­fe­sio­na­les inde­pen­dien­tes, cada agen­te es, en esen­cia, una exten­sión de la mar­ca, por ello, la ali­nea­ción en valo­res, pro­ce­di­mien­tos y obje­ti­vos resul­ta impres­cin­di­ble. Esta ali­nea­ción solo es posi­ble si exis­te un flu­jo de comu­ni­ca­ción bidi­rec­cio­nal, trans­pa­ren­te y bien estruc­tu­ra­do. No se tra­ta úni­ca­men­te de trans­mi­tir infor­ma­ción, sino de gene­rar con­ver­sa­ción, resol­ver dudas en tiem­po real y com­par­tir apren­di­za­jes de mane­ra con­ti­nua.

En este sen­ti­do, las herra­mien­tas digi­ta­les han sido, sin duda, gran­des alia­das en este pro­ce­so, como son las pla­ta­for­mas de men­sa­je­ría ins­tan­tá­nea, video­con­fe­ren­cias, CRM com­par­ti­dos y espa­cios cola­bo­ra­ti­vos en la nube que per­mi­ten que la dis­tan­cia físi­ca deje de ser un obs­tácu­lo. No obs­tan­te, dis­po­ner de tec­no­lo­gía no garan­ti­za una bue­na comu­ni­ca­ción, es nece­sa­rio esta­ble­cer pro­to­co­los cla­ros, cana­les espe­cí­fi­cos para cada tipo de infor­ma­ción, tiem­pos de res­pues­ta defi­ni­dos y nor­mas de par­ti­ci­pa­ción que evi­ten la satu­ra­ción o la dis­per­sión.

Ade­más, la comu­ni­ca­ción inter­na debe tener un com­po­nen­te humano. En un entorno don­de los agen­tes tra­ba­jan de for­ma autó­no­ma, el sen­ti­mien­to de per­te­nen­cia pue­de diluir­se fácil­men­te, para ello es nece­sa­rio fomen­tar encuen­tros pre­sen­cia­les perió­di­cos, sesio­nes de for­ma­ción con­jun­ta y espa­cios para com­par­tir logros y difi­cul­ta­des, que con­tri­bu­yen a for­ta­le­cer el víncu­lo entre todos los inte­gran­tes de la red.

Y es pre­ci­sa­men­te aquí don­de la comu­ni­ca­ción inter­na se conec­ta direc­ta­men­te con la exter­na. En el sec­tor inmo­bi­lia­rio, la con­fian­za es el acti­vo más valio­so, de hecho, cada inter­ac­ción con un clien­te ya sea una lla­ma­da, un correo elec­tró­ni­co o una visi­ta a una pro­pie­dad, cons­tru­ye o ero­sio­na esa con­fian­za. Si los agen­tes no com­par­ten unos mis­mos valo­res, si no mane­jan infor­ma­ción actua­li­za­da o si trans­mi­ten men­sa­jes con­tra­dic­to­rios, la cre­di­bi­li­dad de toda la orga­ni­za­ción se ve com­pro­me­ti­da.

Por ello, uno de los aspec­tos cla­ve para ejer­cer efi­caz­men­te nues­tra acti­vi­dad es la estan­da­ri­za­ción de cier­tos men­sa­jes y pro­ce­sos de comu­ni­ca­ción exter­na. Esto no impli­ca res­tar auten­ti­ci­dad e inde­pen­den­cia a nues­tros agen­tes autó­no­mos, sino pro­por­cio­nar­les un mar­co cla­ro de cómo pre­sen­tar un inmue­ble, cómo invi­tar a más gen­te a incor­po­rar­se a sus equi­pos, cómo ges­tio­nar obje­cio­nes, cómo comu­ni­car cam­bios en el mer­ca­do o cómo acom­pa­ñar al clien­te duran­te todo el pro­ce­so de com­pra­ven­ta. La cohe­ren­cia en el dis­cur­so refuer­za la mar­ca y gene­ra una expe­rien­cia más pro­fe­sio­nal y homo­gé­nea.

Otro ele­men­to fun­da­men­tal es la escu­cha acti­va del mer­ca­do. En una estruc­tu­ra en red, cada agen­te está en con­tac­to direc­to con una reali­dad local espe­cí­fi­ca, si esa infor­ma­ción flu­ye ade­cua­da­men­te hacia el res­to del equi­po, se con­vier­te en una ven­ta­ja com­pe­ti­ti­va extra­or­di­na­ria. Una flui­da comu­ni­ca­ción entre los pro­fe­sio­na­les inde­pen­dien­tes y noso­tros ayu­da a toda la red a adap­tar­se a los cam­bios.

Asi­mis­mo, la for­ma­ción con­ti­nua jue­ga un papel esen­cial. No solo en aspec­tos téc­ni­cos o lega­les, sino tam­bién en habi­li­da­des comu­ni­ca­ti­vas como son la nego­cia­ción, la empa­tía, la ges­tión de con­flic­tos y el uso efi­caz de herra­mien­tas digi­ta­les. Un agen­te inde­pen­dien­te bien for­ma­do no solo ven­de mejor, sino que comu­ni­ca mejor, y eso reper­cu­te direc­ta­men­te en la satis­fac­ción del clien­te.

Inver­tir en mejo­rar la comu­ni­ca­ción inter­na y exter­na no es una opción, sino una nece­si­dad estra­té­gi­ca. Por­que, al final, no solo ven­de­mos inmue­bles, sino que ges­tio­na­mos expec­ta­ti­vas, acom­pa­ña­mos deci­sio­nes vita­les y cons­trui­mos rela­cio­nes de con­fian­za, por ello, es indu­da­ble, que la comu­ni­ca­ción es la pie­dra angu­lar del mar­ke­ting de red. Pero siem­pre he pen­sa­do en la gen­te que se acer­ca a esta red, por­que en SAF­TI nos gus­tan las per­so­nas.

Por Anto­nio Ortiz, CEO de SAF­TI Espa­ña

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