El clásico embudo de marketing, aquella metodología y recorrido lineal que históricamente iniciaba con la notoriedad de una marca, continuaba con la fase de consideración y finalizaba con la acción de compra, ha cambiado de forma irreversible en el mercado global. Este canon publicitario ha sido sustituido por experiencias mucho más rápidas y fluidas, mismas que son impulsadas por unos consumidores contemporáneos que buscan estímulos e inspiración en cualquier entorno y, por encima de todo, confianza en la información que reciben a través de los canales digitales.
La irrupción de la inteligencia artificial (IA) ha cambiado por completo las reglas del juego en el ecosistema comercial, permitiendo a los usuarios satisfacer necesidades cotidianas que antes eran catalogadas como demasiado complicadas o que requerían un excesivo nivel de esfuerzo logístico.
La multinacional tecnológica Google ha analizado esta mutación de primera mano a través de sus plataformas. Según los datos recopilados por la compañía, las consultas que ejecutan los internautas en sus experiencias del denominado Modo IA son cada vez más largas, detalladas y complejas. Los analistas del sector estiman que esta evolución acelerará los procesos de intercambio mercantil al reducir de manera importante el tiempo que transcurre entre el descubrimiento inicial de un producto y la decisión final de compra. Para los ejecutivos de marketing y directores de estrategia corporativa, este escenario no representa una simple actualización técnica de los motores de búsqueda, sino un cambio estructural en el comportamiento de la gente, lo que prácticamente obliga a las marcas y anunciantes a evolucionar al mismo ritmo.
Con el objetivo de dar luces a las empresas en este nuevo entorno, el gigante tecnológico ha identificado cinco momentos esenciales que atraviesa el consumidor y que tienen su origen directo en las búsquedas impulsadas por algoritmos avanzados, mismos que hoy en día marcan la pauta para el desarrollo de los negocios modernos:
1. Momentos “¡quiero uno de esos!”
La integración de la IA ha convertido tanto al entorno físico como al ecosistema digital en un gran escaparate comercial interactivo. En la actualidad, los consumidores poseen la capacidad de actuar al instante cuando detectan un artículo de su interés, ya sea mientras navegan por la red o mientras caminan por la vía pública. Herramientas de reconocimiento visual como Google Lens y la función Rodea para buscar permiten a los usuarios realizar capturas fotográficas de elementos reales e interrogar de inmediato al sistema sobre la localización y disponibilidad del producto. Los registros confirman que el 25 % de las búsquedas efectuadas a través de Google Lens tienen una clara intención comercial, casi eliminando la frontera temporal entre el deseo y la compra.
2. Momentos “ayúdame a encontrar justo lo que necesito”
Los usuarios actuales prefieren evitar los rodeos informativos. En el Modo IA, las personas formulan requerimientos complejos en lenguaje natural, confiando en que el sistema procesará los matices y las especificaciones de una forma que resultaba imposible para las búsquedas tradicionales basadas en palabras clave genéricas. Si bien la opción es bastante reciente, apenas desde el tercer trimestre de 2025 y disponible en 40 idiomas, al presente ya registra más de 75 millones de usuarios activos cada día. El entorno, impulsado por los últimos modelos de Gemini, comprende la intención profunda de las peticiones interactivas, reduciendo la fase de consideración al actuar como un consultor personalizado y confiable que sintetiza opciones en una única conversación.
3. Momentos “quiero saber más”
La inteligencia artificial ha comenzado a operar como un potente filtro para determinar la calidad de los clientes potenciales o leads. Gracias a que la tecnología resuelve las dudas básicas y de baja intención al inicio de la interacción, los usuarios que deciden hacer clic y salir de los resultados generados por las denominadas Vistas Creadas con IA constituyen un perfil altamente valioso. Estos internautas manifiestan una mayor intención de permanecer más tiempo en las páginas web de destino, lo que se traduce en visitas comerciales de alta calidad y un incremento directo en las tasas de conversión de las marcas.
4. Momentos “necesito certeza antes de comprar”
A pesar de las profundas e irreversibles transformaciones que experimenta el mercado, la búsqueda de confianza por parte de los clientes se mantiene como un valor inamovible. Así, el recorrido del consumidor moderno es intrincado, pero las fuentes de validación están bien definidas. De acuerdo con datos sectoriales, la plataforma YouTube se posiciona como la opción preferida por los millennials y la generación Z para buscar reseñas e información técnica de productos. Asimismo, el 70% de los usuarios de redes sociales recurre de forma complementaria al buscador tradicional para evaluar los artículos descubiertos en entornos digitales. Un anuncio ubicado en las Vistas Creadas con IA impacta al usuario en este instante vital de verificación, justo antes de la transacción.
5. Momentos “¿puedes hacerlo por mí?”
La industria de la comunicación se encuentra formalmente en la era de los agentes digitales, lo que significa que la búsqueda evoluciona desde las consultas informativas hacia las peticiones de acción directa. Los usuarios ya no solicitan listas de establecimientos, sino que solicitan la ejecución de tareas orientadas a resultados, tales como gestionar reservas en tiempo real evaluando múltiples plataformas de manera simultánea. En determinados mercados, los agentes de IA de Google ya realizan llamadas automáticas a comercios locales para verificar inventarios físicos o emiten alertas automatizadas de fluctuación de precios. Bajo estos términos, las marcas tienen el gran desafío de mantener sus datos internos perfectamente ordenados, actualizados y accesibles para que los algoritmos no pasen de largo ante las peticiones operativas.
Como respuesta a este nuevo paradigma, la multinacional de tecnología enfatiza en la necesidad de adoptar soluciones automatizadas integrales. Por ejemplo, para conectar de forma efectiva con sus audiencias, los expertos recomiendan la adopción de herramientas avanzadas. Está comprobado: los anunciantes que implementan sistemas de optimización automatizada en sus campañas de búsqueda registran, por lo general, un incremento del 14% en el volumen de sus conversiones o en el valor de las mismas, manteniendo un coste por adquisición y un retorno de la inversión publicitaria estables. De ahora en adelante, el futuro del sector exigirá nutrir estos sistemas con datos propios de alta calidad y habilitar integraciones fluidas con socios tecnológicos especializados en la gestión de servicios compartidos, garantizando de esta manera que la publicidad avance al mismo ritmo que la sociedad.