En una audaz jugada de marketing que desafía los límites de la percepción visual, Coca-Cola ha lanzado su nueva campaña exterior titulada You must love Coke. La iniciativa, desarrollada por la unidad WPP Open X, cobijadas bajo el paraguas creativo de las agencias VML y Grey, utiliza ilusiones ópticas para proyectar la identidad de la marca en entornos donde el color rojo suele enfrentar restricciones por motivos de rivalidad deportiva.
La campaña se está difundiendo estratégicamente en diversos estadios de Argentina y Brasil, sedes de equipos cuya identidad es predominantemente azul. En estos recintos, el uso del color rojo está históricamente prohibido o genera rechazo por asociarse a clubes rivales. Para sortear esta barrera cultural, los anuncios han sido diseñados utilizando exclusivamente tonos azules, grises y negros. Sin embargo, gracias a un fenómeno de contraste cromático, el cerebro de los espectadores recrea el icónico rojo de la bebida al observar las gráficas.
Según comunicación de la misma marca, el objetivo es demostrar lo profundamente arraigado que está su color en el imaginario colectivo. La propuesta busca que los propios aficionados sean quienes generen el tono característico en sus mentes, logrando que Coca-Cola aparezca de forma casi mágica “sin utilizar ni un ápice de su rojo característico”.
La creatividad, que incluye despliegues en publicidad exterior (OOH) y plataformas digitales, ha sido diseñada específicamente para que se sienta como una parte natural de la experiencia del día del partido, evitando ser percibida como una interrupción. La campaña se distribuye en los alrededores de los estadios y puntos neurálgicos de reunión de los hinchas, empleando ingeniosos trucos visuales para «ocultar» el rojo de Coca-Cola dentro de diseños exclusivamente azules. Con esta original estrategia, la compañía reafirma su presencia en el corazón del fútbol sudamericano, respetando los códigos locales pero sin renunciar a su esencia visual.



