La economía española, como varias otras en el orbe, atraviesa un periodo de reajuste que está transformando profundamente las dinámicas entre marcas y consumidores. Según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de variación anual del Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) se situó en el 3,3% en marzo, con una inflación subyacente que resiste en el 2,7%. Este escenario de encarecimiento sostenido de la vida está obligando a los ciudadanos a redefinir cuándo y en qué gastan, priorizando lo esencial y volviéndose extremadamente selectivos en sus decisiones de compra.
Ante estos hechos, Foundever®, líder global en experiencia de cliente (CX), ha publicado un análisis donde advierte que el sector retail ya no puede depender exclusivamente de la competencia en precios. En el presente, la fidelización, la confianza de marca y, sobre todo, la integración estratégica de la inteligencia artificial (IA) han dejado de ser opciones vanguardistas para convertirse en pilares de supervivencia y crecimiento.
Un consumidor busca valor, no solo descuentos
El informe de Foundever sostiene que el cliente actual exige una experiencia integral que justifique su inversión. La seguridad en las transacciones digitales y la omnicanalidad, entendida como la capacidad de transitar sin fricciones entre la tienda física y la plataforma online, son ahora requisitos básicos. En este escenario donde las prioridades son diferentes, políticas de servicio al cliente que antes se consideraban secundarias, como las devoluciones ágiles, se han transformado en recursos decisivos para aliviar la presión económica del comprador y cimentar la lealtad a largo plazo.
Gema Marín, VP Operations & Country Leader de Foundever en España, explica la magnitud de este cambio de hábitos y expectativas: “El aumento en el coste de vida está redefiniendo las prioridades del consumidor español. Ya no basta con ofrecer un buen producto, sino que la experiencia completa, desde la navegación web hasta el servicio postventa, es lo que realmente marca la diferencia”.
La directiva resalta la idea de que la tecnología debe actuar como un habilitador del factor humano, no como un sustituto: “La seguridad en las transacciones online, la capacidad de moverse sin fricciones entre lo físico y lo digital y una atención personalizada en la que la tecnología potencia y habilita al factor humano son claves para construir la lealtad que permite a las marcas, ya no solo retener clientes, sino crecer en un mercado cada vez más competitivo”.
La IA como refugio ante la volatilidad del mercado
A nivel internacional, la tendencia es similar. El análisis de la compañía destaca que un 63% de los consumidores globales están dispuestos a adquirir productos más asequibles gracias a la innovación. Sin embargo, retener esa lealtad es el verdadero desafío del sector.
Para contrarrestar la volatilidad del cliente, Foundever propone el uso de la IA para personalizar experiencias a gran escala. Esto permite a las empresas anticipar expectativas futuras y adaptar ofertas individuales, algo esencial cuando la fidelidad tradicional hacia las marcas disminuye. Además, la IA optimiza la atención mediante asistentes virtuales eficientes, permitiendo que los agentes humanos se conviertan en verdaderos “embajadores de marca” especializados en interacciones de alto valor.
Otro punto de gran relevancia es la capacidad de la tecnología para analizar volúmenes masivos de datos, lo cual facilita la toma de decisiones estratégicas, la optimización de inventarios y la detección de alianzas con marcas complementarias. Asimismo, la fusión de experiencias mediante realidad virtual y aumentada está permitiendo que el paso entre aplicaciones móviles y quioscos digitales en las tiendas físicas sea imperceptible para el usuario.
En conclusión, en un mercado donde los márgenes de beneficio se ajustan y la lealtad del consumidor es más frágil que nunca, las empresas que logren integrar la IA con un sentido humano y una presencia omnicanal confiable y fluida serán las mejor posicionadas. La clave para sortear el duro contexto económico actual reside en construir relaciones duraderas que aporten una seguridad y un valor real que el simple precio no puede igualar.