En un escenario corporativo global donde el acceso a las herramientas de inteligencia artificial se torna cada vez más universal y estandarizado, la ventaja competitiva de las organizaciones no reside en la tecnología, sino en la calidad de sus datos propios y en la experiencia acumulada por sus profesionales. Esta fue la conclusión central de la jornada titulada Si todos tienen IA, ¿quién destacará? La ventaja competitiva de los datos propios y la experiencia acumulada, una sesión de análisis organizada por la firma Legálitas en colaboración con Global Legal Tech Hub (GLTH) en el marco de la celebración del Global Legaltech Day 2026 en Madrid.

El encuentro profesional, moderado por Juanjo Vázquez, CTO de Legálitas, contó con la participación de un destacado panel de especialistas: Josep Miret, CEO de Álex; William Beaven, Head of Legal de HappyRobot; y Víctor Fontecha, FSI Industry Lead South Europe en la compañía NVIDIA. Todos ellos coincidieron en que el desarrollo futuro de la inteligencia artificial no dependerá únicamente de la potencia algorítmica, sino de la capacidad real de las compañías para aprovechar sus propios recursos informativos internos y el juicio crítico de su talento humano.
Durante el debate, los ponentes coincidieron en afirmar que los modelos lingüísticos generalistas son cada vez más potentes, pero no logran ofrecer respuestas ajustadas a necesidades específicas por sí solos. Ahondando en el tema, Josep Miret sostuvo que los datos exclusivos generan un valor altamente significativo únicamente cuando permiten ofrecer soluciones que una plataforma genérica no puede abordar. Por su parte, William Beaven, en representación de HappyRobot, firma con amplia experiencia en la gestión del dato, destacó que la mayoría de las organizaciones posee grandes volúmenes de información, y que el reto principal continúa siendo interconectar ese conocimiento disperso para convertirlo en soluciones útiles y decisiones de negocio.
En su intervención, el representante de NVIDIA, uno de los principales fabricantes tecnológicos que posibilitan la infraestructura de la inteligencia artificial, detalló los requisitos fundamentales que debe cumplir la información empresarial para convertirse en un activo verdaderamente diferencial. Según explicó Víctor Fontecha, el dato “tiene que ser único, estar validado y que sea vivo, que se pueda enriquecer a medida que tu empresa evolucione”. Como ejemplo de esta estrategia, Miret expuso el funcionamiento de Álex, el asistente legal de inteligencia artificial desarrollado por Legálitas que ya utilizan un millón y medio de usuarios en España. Esta herramienta logra combinar la legislación vigente con una base de más de cinco millones de consultas jurídicas reales atendidas por los abogados de la firma, uniendo el marco normativo con años de práctica acumulada.
Con una perspectiva amplia, los expertos abordaron también las limitaciones de la automatización cuando se requiere interpretar situaciones complejas o aplicar normas a casos particulares. Fontecha resumió esta diferencia mediante la brecha existente entre “saber” y “saber hacer”, señalando que el valor real se genera cuando las compañías incorporan sus propios procesos e información contextualizada. En este escenario, la supervisión humana se consolida como un pilar indispensable, especialmente en decisiones con elevado impacto económico, regulatorio o reputacional. Al respecto, Beaven añadió que, aunque la automatización absorba tareas rutinarias, los sistemas deben estructurarse para escalar hacia el criterio profesional aquellos casos que requieran un análisis contextual más profundo.
La generación de confianza también ocupó un lugar central en la jornada. Los ponentes explicaron que la calidad y seguridad de los sistemas requiere un aprendizaje continuo y supervisado. En el caso de Álex, los abogados de Legálitas revisan periódicamente las respuestas generadas por el asistente para detectar errores y elevar el rigor del asesoramiento. Respecto a las perspectivas de futuro, Miret anticipó una disminución progresiva de las fricciones entre clientes, profesionales y tecnología, mientras Beaven previó el desarrollo de agentes de inteligencia artificial interconectados capaces de colaborar entre sí. Por su parte, Fontecha resaltó el impacto transformador que estas herramientas ya demuestran en sectores como la medicina y la ciencia.
Finalmente, la sesión se inscribió en las actividades del Global Legaltech Hub Day 2026 en Madrid, donde Legálitas también participó en la mesa redonda El ciudadano en el centro del acceso a la justicia. Explorando cómo la tecnología está haciendo que los servicios jurídicos sean más accesibles, transparentes y centrados en las personas. En dicho panel, moderado por Albert Ferré, CEO y vicepresidente de GLTH, Josep Miret debatió junto a Asís Pardo, CEO de TUIO, y Álvaro Bourkaib, abogado de Cuatrecasas, sobre el papel de herramientas como Álex para facilitar el acceso a la asesoría legal inmediata, transparente y centrada en el ciudadano.