En el marco de la Feria Internacional de Turismo (FITUR), la Agencia EFE ha inaugurado un espacio de reflexión necesario para una industria que navega en aguas tempestuosas. La I Cumbre Internacional de Comunicación y Turismo se presentó como un foro de análisis crítico, donde la primera mesa de debate, titulada «Comunicación turística en tiempos de incertidumbre: el valor de la marca país», reunió a figuras destacadas del sector para dilucidar cómo las naciones deben proyectarse en un mercado global cada vez más acelerado y volátil.
El encuentro contó con la valiosa participación de José Luis Sá Nogueira, ministro de Turismo de Cabo Verde, y de Fernando Valmaseda, director general de Grupo RV EDIPRESS. Valmaseda, cuya agencia lidera la comunicación turística en España desde hace 25 años, aportó una visión pragmática basada en su experiencia directa con gobiernos internacionales. Su mensaje fue claro: la construcción de una marca país no puede depender de la improvisación ni de frases vacías, sino de una arquitectura estratégica que sostenga la identidad de una nación.
El vacío informativo y la especialización
Uno de los puntos más señalados durante la cumbre fue la relación actual entre el sector turístico y los medios de comunicación de masas. A pesar de que el turismo es el motor indiscutible de la economía española, los ponentes lamentaron que su presencia en la prensa generalista suela limitarse a cifras estadísticas o noticias negativas puntuales. Valmaseda enfatizó que esta falta de visibilidad constante se debe, en gran medida, a la ausencia de una formación específica en el ámbito informativo.
Al respecto, el CEO de Grupo RV EDIPRESS propuso una distinción importante: no es lo mismo un periodista de viajes que un periodista de turismo. Mientras el primero se dedica a crear relatos evocadores sobre los destinos que descubre, el segundo debe ser capaz de analizar la industria diariamente desde una perspectiva técnica y económica. Sin esta especialización, resulta complejo trasladar a la opinión pública la verdadera relevancia de un sector que requiere un tratamiento profesional y profundo en todas sus dimensiones.
Casos de éxito: De Colombia a la nueva percepción de México
La eficacia de una comunicación bien ejecutada fue ilustrada a través de casos reales gestionados por Grupo RV EDIPRESS. Se observó con más detalle el trabajo de ocho años para recuperar la confianza en el mercado de Colombia, así como las estrategias implementadas en el norte de África tras los procesos de la primavera árabe o el fortalecimiento de la conectividad aérea de Uruguay con España.
Actualmente, el foco se sitúa en México. Valmaseda describió al país azteca como un destino «maravilloso» y con «oportunidades infinitas», pero subrayó que se encuentra en un momento donde es imperativo cambiar la percepción que se tiene de él en el exterior. Para lograr este tipo de transformaciones, el experto señaló que las dos motivaciones principales que mueven a los viajeros son la seguridad y la confianza. Un destino debe, mínimamente, establecer una estrategia de comunicación potente y consecuente que ponga en valor los esfuerzos realizados para garantizar ambos aspectos.
Gestionar la Marca País implica mucho más que un eslogan
¿Cómo se construye hoy una marca país que sea realmente creíble? Para Fernando Valmaseda, el sector debe alejarse de la dependencia del «claim ingenioso o impactante» para centrarse en el modelo de gestión que subyace tras la marca. Utilizando el caso de España como ejemplo de liderazgo mundial, invitó a pensar a partir de preguntas de fondo: ¿Se busca volumen de viajeros o calidad en el gasto? ¿Se desea inversión extranjera o una apertura sin filtros?
Las respuestas a estas preguntas deben articularse a través de la segmentación del producto, la sostenibilidad, la desestacionalización y la integración de nuevas tecnologías. No obstante, para que todo este engranaje funcione, el ponente insistió en que la formación de los profesionales es el pilar que sostiene un servicio de calidad. Al tratarse de una tendencia mundial que pone al cliente en el centro de la estrategia, el talento humano debidamente capacitado es el activo más valioso.
La comunicación como inversión estratégica
Uno de los axiomas más repetidos durante la jornada fue que la comunicación no debe ser vista como un gasto del que se puede prescindir, sino como una inversión con retornos medibles. Valmaseda fue rotundo al afirmar que «lo que no se comunica, no existe», pero advirtió que para comunicar con garantía es necesaria una estrategia integral. Ya no basta con el modelo tradicional de notas de prensa o viajes de familiarización; el contexto actual exige dominar el storytelling, el branding, la publicidad y el marketing digital.
En su epílogo, la cumbre remarcó que la transparencia es el único camino para generar credibilidad. Si un destino no aborda sus problemáticas con honestidad, el viajero difícilmente depositará su confianza en él. La comunicación, por tanto, debe ir de la mano de la comercialización: aunque las instituciones no vendan directamente, su papel es facilitar el producto a operadores de turismo, sean mayoristas o minoristas, para que el mensaje se transforme, finalmente, en una visita real. La Marca País, en definitiva, se fortalece cuando el relato coincide con la realidad de la experiencia del viajero.