En un esfuerzo por estabilizar su posición en el mercado global y optimizar su operatividad interna, WPP, el gigante británico de la publicidad y las comunicaciones, se prepara para una importante reestructuración. Según ha trascendido, a finales de febrero la CEO de la compañía, Cindy Rose, tiene previsto presentar una nueva estrategia integral que incluye la creación de una unidad de negocio denominada WPP Creative.
Este proyecto, reportado inicialmente por el Financial Times, busca reorganizar bajo una misma dirección estratégica a las redes de agencias más potentes del grupo: Ogilvy, VML y AKQA. Aunque estas firmas se integrarán en la nueva división, el informe aclara que se mantendrán como marcas individuales para preservar su identidad y prestigio en el mercado. Esta estructura busca emular el éxito de WPP Media (antes conocida como GroupM), la unidad que ya centraliza la gestión de sus agencias de medios como EssenceMediacom, Wavemaker y Mindshare.
La transformación de la compañía va más allá del área creativa. Hace unos días, el grupo presentó WPP Production, una nueva unidad que será lanzada oficialmente el próximo 23 de febrero. Esta división nace de la fusión entre Hogarth Worldwide y los equipos de producción integrados en las diversas agencias del grupo. Sin embargo, esta integración sí supondrá la desaparición de la marca Hogarth Worldwide, lo que en el sector se interpreta como la «muerte» de una de las firmas de producción más importantes del mundo publicitario.
La presión sobre la gestión de Cindy Rose ha aumentado tras un año financiero difícil, en el que el grupo fue desposeído de más del 60% de su valor de mercado. Ante la necesidad de soluciones urgentes, la compañía contrató el año pasado los servicios de la consultora McKinsey para revisar exhaustivamente su modelo de negocio. El objetivo es lograr un «realineamiento» que permita tanto optimizar costes como proyectar una imagen de solidez y agilidad ante los inversores.
Aunque la presentación oficial de la nueva estructura organizacional está programada para el 26 de febrero, el mercado observa desde ya el impacto laboral que implicarán estos cambios. Diversos analistas sugieren que la reestructuración podría traer aparejados «recortes de personal», una medida que, aunque no ha sido confirmada por el holding, se considera una consecuencia probable de la eliminación de redundancias operativas.
Con los cambios que se avecinan, WPP se alinea con las estrategias de sus principales competidores, como Publicis Groupe y Omnicom. Publicis ha operado con éxito bajo el modelo Power of One, donde agencias de la talla de Saatchi & Saatchi funcionan de forma centralizada. Por su parte, Omnicom lanzó en 2024 la unidad Omnicom Advertising, agrupando a redes como BBDO y TBWA. Para WPP, la creación de estas macrounidades es una respuesta perentoria para demostrar que el grupo puede operar de forma más cohesiva y rentable en un mercado publicitario en constante transformación.