El absentismo laboral genera un sobrecoste directo de 240 millones de euros en las empresas pertenecientes a la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (ANGED). Este volumen económico representa el 21% de la inversión total anual efectuada por el sector e implica la pérdida de cerca de 12,6 millones de horas de trabajo, cifra equivalente a la inactividad de 7.113 puestos a tiempo completo. Estos son los alarmantes datos revelados en el informe Absentismo en retail y gran distribución, elaborado y presentado por ANGED y The Adecco Group Institute, con la aportación de datos de la Asociación de las Mutuas (AMAT) y de la Seguridad Social.

El estudio señala que la inasistencia constituye uno de los mayores desafíos para la organización y la productividad en la gran distribución, un segmento que se distingue por su alta dependencia de la presencialidad diaria para labores de logística, reposición, atención al cliente y gestión de turnos. En este sentido, un 81,8 % de las empresas encuestadas sostiene que el absentismo ha crecido de forma sostenida en el último trienio, situando la tasa del sector en el entorno del 8%, superando el 7,6% de la media nacional. En resumen, durante el año 2025, el comercio minorista registró 734.522 procesos iniciados de incapacidad temporal por enfermedades comunes, con una duración media de 45,33 días, equivalente a 158.805 trabajadores sin acudir al puesto en todo el ejercicio, traducido en 19.000 ausencias en las empresas asociadas a LA DISTRIBUCIÓN.
Las contingencias comunes representan la principal fuente de trastorno operativo, explicando el 75% de las horas no trabajadas tras experimentar un aumento acumulado del 60% desde 2018. El 91% de los comercios califica la incidencia de la enfermedad común como alta o muy alta. En cambio, las bajas por accidentes laborales y contingencias profesionales apenas suponen el 1%, una cifra bastante inferior al 2,73% del promedio estatal. Sin embargo, llama la atención que las ausencias vinculadas a la salud mental concentran ya el 20% del total tras crecer un 100% en los últimos años, motivo por el cual un 81,8% de las empresas ha implantado programas de asistencia psicológica.
Entre las causas identificadas de absentismo destacan la conciliación laboral y personal, problemas de salud leve, el efecto de festivos y factores de difícil justificación señalados por el 80% de las compañías. De modo que, para garantizar la actividad diaria, el 81,8% tiene que recurrir a la contratación temporal y el 72,7 % reorganiza sus plantillas. Ante esta situación, las entidades autoras proponen un paquete de reformas estructurales orientadas a reforzar la colaboración público-privada que permita a las mutuas agilizar pruebas médicas y otorgar altas laborales con garantías, revisar los complementos económicos en incapacidades temporales, acelerar la digitalización sanitaria e implantar políticas de envejecimiento activo.