La consultora global Ipsos ha presentado el informe anual Predictions 2026, un minucioso análisis que recoge las percepciones, temores y esperanzas de ciudadanos en 30 países. El estudio, equivalente a una radiografía precisa de la sensibilidad social contemporánea, revela un mundo que, tras cerrar un 2025 percibido mayoritariamente como negativo, se prepara para un nuevo año marcado por una notable recuperación del ánimo colectivo, aunque con cautela frente a la economía y los avances tecnológicos.
De acuerdo con el informe, el 66% de los encuestados considera que 2025 fue un mal año para su país, y la mitad de la muestra (50%) afirma que también lo fue en su ámbito personal. Sin embargo, luego de este balance crítico, surge una señal de resiliencia: casi tres cuartas partes de la población mundial (71%) confían en que 2026 será un año mejor. Este repunte en la confianza, que se ha sostenido con altibajos desde la etapa pospandemia, sugiere que la sociedad global está logrando un “rebote anímico” para el inicio de este nuevo ciclo.
Economía: Entre la recesión y la inteligencia artificial
El apartado económico del estudio muestra un escenario de optimismo y prudencia casi a partes iguales. Mientras el 49% de las personas cree que la economía mundial se fortalecerá, un 51% se mantiene escéptico. Los datos que sustentan estas expectativas señalan que el 48% de la población considera probable que su país entre en recesión durante 2026. Las perspectivas acerca del bolsillo personal también están divididas, con un 47% que prevé mayores ingresos frente a un 44% que no espera mejoras en su capacidad de gasto.
La inteligencia artificial (IA) se confirma como el factor de transformación más observado y temido. El 67% de los participantes en el estudio está convencido de que la IA provocará la pérdida masiva de puestos de trabajo. No obstante, existe una visión de oportunidad que empieza a calar en el imaginario social: un 43% reconoce que la IA también puede generar nuevas vacantes laborales. Esta ambivalencia revela cómo la sociedad enfrenta una transición tecnológica que redefine el concepto de productividad y empleo en tiempo real.
Martín Tanzariello, gerente de Marketing y Comunicaciones de Ipsos Argentina, explica que «las personas buscan recuperar previsibilidad y construir nuevas formas de bienestar en contextos de alta volatilidad. Para las marcas, estas señales son una guía para diseñar propuestas que conecten de manera más genuina con la sensibilidad social actual».
Seguridad, clima y el retorno a lo personal
En términos de seguridad, el 2026 se presenta como un año de alerta. Un 29% de los encuestados ve probable un ataque terrorista en su país, y el 46% se inclina a pensar que la seguridad interna empeorará. Además, la conflictividad social sigue latente: un 59% de la muestra anticipa protestas masivas y disturbios de gran escala.
En el escenario medioambiental, la preocupación es casi unánime. El 80% de los ciudadanos cree que las temperaturas seguirán aumentando y un 69% prevé más fenómenos climáticos extremos. A pesar de que el 48% aún espera metas gubernamentales más ambiciosas para reducir emisiones, este dato señala un leve retroceso en la confianza pública hacia las instituciones políticas, sugiriendo un agotamiento ante la ausencia de resultados tangibles.
Frente a estas amenazas externas, un creciente sector se refugia en su vida privada. Así, el informe destaca un giro profundo hacia el bienestar físico y la desconexión digital. El 82% de los encuestados planea priorizar el tiempo con familia y amigos, y el 75% se propone realizar más actividad física. Un dato revelador es que el 37% intentará reducir su uso de redes sociales, confirmando una elevada sensación de saturación digital. En este marco, el Mundial de Fútbol 2026 se posiciona como el gran catalizador emocional: el 59% afirma que seguirá el torneo, consolidándolo como una cita colectiva de referencia.
Dinámicas demográficas y el escenario de EE.UU.
El estudio también aborda la cuestión migratoria con un enfoque renovado. Si bien el 62% cree que la inmigración aumentará a nivel global, este valor es inferior al de años anteriores. El caso de Estados Unidos es complejo y polémico: en un contexto marcado por las reformas migratorias de la administración de Donald Trump, solo el 29% de los ciudadanos cree que el flujo migratorio seguirá creciendo, una percepción alineada con las estrictas políticas fronterizas recientes. Por otro lado, la preocupación demográfica crece: el 40% de los encuestados teme una reducción poblacional en sus países, especialmente en naciones como Japón, Rumania y Corea del Sur.
Argentina se yergue como un faro de esperanza en la región
El capítulo dedicado a la Argentina revela un fenómeno social excepcional. A pesar de que el balance de 2025 es duro —el 67% califica el año como malo para su vida personal y el 68% para el país entero—, el ánimo hacia el futuro es extraordinario. El 83% de los argentinos está convencido de que 2026 será un año mejor, superando en 12 puntos porcentuales el promedio global del 71%.
Este optimismo se fundamenta en una recuperación de la confianza a largo plazo, que ha subido siete puntos respecto al año anterior, alcanzando el 70%. Los argentinos también lideran la búsqueda de bienestar: el 86% priorizará los vínculos familiares y el 85% el ejercicio físico. Y la euforia por el fútbol no deja de ser protagonista, con un 79% de la población dispuesta a seguir el Mundial 2026.
Rosario Espinosa, Chief Client Officer de Ipsos Argentina, resume: «Argentina muestra un notable rebote emocional. Crece la confianza en el futuro y se consolida la idea de un 2026 favorable. Esta combinación de optimismo y expectativa social es clave para comprender las oportunidades que se abren para gobiernos, marcas y organizaciones en este nuevo ciclo».