TikTok, Instagram y X han comenzado el año 2026 en modo retro. Y es que aquello que parecía un recuerdo lejano ha regresado con una fuerza inesperada: la estética y las tendencias que definieron el año 2016 han vuelto a brillar en los feeds globales, rescatando desde pasados filtros hasta desafíos que marcaron a una generación.
El fenómeno, impulsado por el hashtag #BringBack2016, ha registrado cifras sorprendentes. Según los últimos reportes de métricas digitales, las búsquedas relacionadas con el año «2016» en TikTok experimentaron un incremento superior al 450% tan solo en la primera semana de enero. Esta oleada de nostalgia ha resucitado elementos icónicos como los filtros de orejas de perro de Snapchat, el histórico Mannequin Challenge y la fiebre por Pokémon Go, además de volver a la moda de los vaqueros rotos y las sudaderas oversize.
La música también juega un papel protagónico en este renacimiento. Los grandes éxitos de Justin Bieber, Drake y The Chainsmokers vuelven a ser la banda sonora de miles de vídeos que apelan a la memoria colectiva de los usuarios, recordando una época previa a la sofisticación de los algoritmos que hoy rigen la red.
Para los especialistas en marketing y comunicación, este giro hacia el pasado representa una oportunidad muy favorable para conectar con audiencias que buscan una alternativa a la estética pulida y artificial que predomina en la actualidad. Como señala el informe de tendencias del sector, en un entorno digital saturado de perfección, “lo imperfecto y lo espontáneo es lo que más engancha”.
Esta tendencia demuestra que la nostalgia no es solo un sentimiento, sino una herramienta de interacción masiva. Las marcas que logran incorporar estas referencias retro están consiguiendo niveles de engagement inmediatos. El análisis concluye con una reflexión sobre el panorama actual de las redes sociales: “Mientras los algoritmos evolucionan, el poder de la memoria colectiva sigue siendo una herramienta de marketing imbatible”.